Elegir tratamientos con evidencia, no por moda: cuidados seguros

Cuando hablamos de medicina estética, en Clínica EM lo vemos todos los días: pacientes que llegan con un tratamiento “de moda” en la cabeza y muchas dudas sobre si de verdad funciona. Desde el box, nuestra prioridad es elegir tratamientos con evidencia, no por moda, con cuidados siempre seguros, pensados para tu piel y tu historia clínica, no para la foto del momento.

Por qué las modas en estética pueden jugarte en contra

En buen chileno: no es llegar y seguir lo que viste en redes sociales.
Las modas en estética aparecen rápido, se difunden en cosa de nada y muchas veces se instalan antes de que exista evidencia sólida que las respalde.

Cuando un tratamiento se pone de moda:

– Se tiende a sobreprometer resultados.
– Se minimizan efectos secundarios y riesgos.
– Se aplica a todo tipo de pacientes, aunque no todos sean candidatos.
– A veces se usa de forma “creativa”, pero sin base científica.

Eso no significa que todo lo nuevo sea malo. Lo que sí vemos es que, si no se filtra con criterio profesional, puedes terminar gastando plata, tiempo y, en el peor de los casos, dañando tu piel.

En Clínica EM preferimos hablar de innovación responsable: abrir la puerta a nuevas tecnologías solo cuando pasan el filtro de la evidencia y de nuestra experiencia acumulada. Te apoyamos para elegir tratamientos con evidencia, no por moda.

Cómo priorizar tus tratamientos médicos estéticos sin caer en la moda

Cuando un paciente se sienta en el box y nos pregunta qué le recomendamos, nuestra cabeza no parte en el tratamiento, sino en la indicación profesional.

Algunos criterios que siempre revisamos antes de proponer cualquier procedimiento:

1. Tu motivo real de consulta
A veces alguien viene “por un tratamiento viral de Instagram”, pero lo que de verdad le preocupa es el cansancio en la mirada, las manchas o la flacidez. Si no identificamos el problema principal, es muy fácil equivocarse en la elección.

2. Tu historia clínica y tus hábitos
Enfermedades, medicamentos, cirugías, alergias, tabaquismo, sueño, estrés, exposición al sol… todo esto influye en la seguridad y eficacia de un tratamiento.
Ojo ahí: hay técnicas que parecen inocuas, pero pueden no serlo en ciertos contextos.

3. Evidencia científica disponible
Nos preguntamos de cajón:
– ¿Este tratamiento tiene estudios serios, publicados y revisados por pares?
– ¿En qué zonas del cuerpo se ha estudiado?
– ¿Con qué tipo de pacientes y con qué resultados?

4. Calidad del producto y del dispositivo
No basta con el “nombre” del tratamiento. Miramos ficha técnica, certificaciones, respaldo del laboratorio, años en el mercado y, por supuesto, nuestra experiencia real aplicada en pacientes chilenos.

5. Expectativas y estilo de vida
No tiene sentido ofrecer algo que requiere 7 días de reposo si trabajas de cara al público y no quieres que nadie se entere. Parte de cuidar tu salud es también cuidar tu realidad diaria.

Qué significa en la práctica elegir tratamientos con evidencia, no por moda

En la consulta, elegir tratamientos con evidencia, no por moda se traduce en una serie de decisiones muy concretas que quizás, como paciente, no ves directamente, pero que marcan la diferencia.

Qué hacemos en el box antes de dar el vamos

En cada primera consulta solemos seguir un esquema que, con los años, nos ha funcionado a toda prueba:

1. Evaluación clínica detallada
Miramos tu piel con buena luz, analizamos textura, elasticidad, volumen, manchas, cicatrices, arrugas dinámicas y estáticas.
Muchas veces usamos fotografías clínicas para comparar a futuro y medir resultados de forma objetiva, no solo “a ojo”.

2. Jerarquizar problemas y tiempos
No tratamos todo al tiro.
Ordenamos prioridades: qué te molesta más, qué es más relevante desde el punto de vista profesional (por ejemplo, daño solar marcado) y qué podemos ir dejando para etapas posteriores.

3. Plan de tratamiento escalonado
Diseñamos un plan que combine:

Hábitos y cuidados domiciliarios con respaldo (fotoprotección, ciertos activos cosméticos).
Procedimientos con estudios sólidos en seguridad y eficacia.
– Seguimiento periódico para ajustar, no para vender más.

4. Revisión crítica de “lo nuevo”
Si hay una tecnología nueva y prometedora, la analizamos igual que cualquier otra: no entra a nuestra práctica solo porque esté en redes. Preferimos estar un poco más tarde, pero ir a la segura.

En el box algunos pacientes me cuentan cosas como: “Doctora, vi un tratamiento milagroso que me deja como nueva en una sesión, ¿me lo puede hacer?”. Nuestra respuesta suele ser: primero veamos qué dice la evidencia, qué necesita tu piel y qué riesgos hay; después decidimos juntas. Esa conversación honesta es clave para que tú también tomes decisiones informadas.

elegir tratamientos con evidencia

Errores comunes que vemos cuando manda la moda

Cuando las decisiones se toman por tendencia y no por evidencia, aparecen patrones que ya reconocemos casi de memoria:

Pacientes sobretratados
Demasiado relleno, demasiadas sesiones de un láser inadecuado, o combinación de técnicas sin sentido. Resultado: cara cansada, piel irritada o cambios de expresión que no se ven naturales.

Confundir “nuevo” con “mejor”
No todo lo nuevo es superior a lo que ya existe.
A veces los clásicos bien usados tienen más respaldo científico y resultados más predecibles que la novedad del año.

Buscar efectos imposibles
Tratamientos inyectables que supuestamente reemplazan una cirugía compleja, o cremas que prometen borrar años de daño solar en dos semanas. Ojo, eso suena muy bien en publicidad, pero raramente se sostiene en los estudios.

No tomarse en serio los cuidados posteriores
Cuando un procedimiento se vende como “express” o “para hacer en la hora de colación”, a veces se minimiza lo más importante: los cuidados posteriores. Y ahí es donde aparecen complicaciones que se podrían haber evitado.

Por eso es interesante asistir a una clínica de trayectoria que te guíe para elegir tratamientos con evidencia.

Cómo diferenciar un tratamiento de moda de uno con respaldo real

Para ayudarte a tomarle el peso al tema, hay algunas preguntas que te recomiendo hacerle a cualquier profesional antes de someterte a un procedimiento:

1. “¿Qué evidencia científica respalda este tratamiento?”
Idealmente, el doctor debería poder explicarte de forma simple qué se sabe y qué no se sabe aún. Si la respuesta se queda solo en “porque todos lo están haciendo”, ojo ahí.

2. “¿En qué casos no lo recomienda?”
Un tratamiento serio siempre tiene contraindicaciones claras. Si te dicen que sirve para todos y que no tiene riesgos, eso debería encenderte las alarmas.

3. “¿Qué alternativas existen con más trayectoria?”
Así puedes comparar algo muy nuevo versus opciones ya consolidadas, entendiendo pros, contras y diferencias de resultados.

4. “¿Qué tipo de seguimiento me ofrecen?”
Un plan serio no termina cuando sales de la consulta. Tiene controles, evaluación de resultados y, si es necesario, ajustes.

En Clínica EM, cuando un paciente nos plantea un tratamiento que vio en redes, nuestro rol no es solo decir “sí” o “no”, sino explicarle con transparencia dónde estamos parados en términos de evidencia y experiencia clínica.

Cuidados seguros y sin perder la rigurosidad

Cuando hablamos de un manejo “seguro” en medicina estética, no se trata de improvisar ni de “probar a ver qué pasa”.
Se trata de adaptar tratamientos con respaldo a la realidad de cada paciente, cuidando tu salud y tu resultado a largo plazo.

Algunos ejemplos de seguridad responsable:

– Combinar procedimientos en tiempos distintos para potenciar resultados, pero respetando los tiempos biológicos de la piel.
– Ajustar dosis y zonas de aplicación según la anatomía de cada rostro, y no copiar el mismo esquema para todos.
– Seleccionar técnicas menos invasivas en pacientes con condiciones médicas específicas, aunque estén “muy de moda” otras más agresivas.

Nos importa que puedas sacar cuentas alegres a largo plazo, no solo en la próxima semana.

Si quieres profundizar más en este tema y saber elegir tratamientos con evidencia, te recomiendo leer el contenido que tenemos en nuestro blog Al Box de medicina estética, donde vamos explicando distintos procedimientos con este mismo criterio: transparencia, evidencia y experiencia real en box.

Cuándo decir que no, aunque el paciente insista

A veces la mejor decisión es no hacer un tratamiento, por muy solicitado que esté.

Algunas situaciones en las que preferimos poner freno:

– Cuando la expectativa es irreal (por ejemplo, “borrar 20 años en una sesión”).
– Cuando tu piel ya está castigada por otros procedimientos y necesita recuperar su barrera, no más intervenciones.
– Cuando hay una condición médica activa que aumenta riesgos.
– Cuando el tratamiento propuesto tiene poca evidencia y existen alternativas más seguras y efectivas.

Un día llegó un paciente y me dijo: “Doctora, yo solo quiero hacerme este tratamiento X porque lo vi en una influencer, no me ofrezca nada más”. Después de evaluarlo, vimos que tenía una condición de base que hacía riesgoso ese procedimiento. Preferimos explicarle con calma, proponerle un plan distinto y dejar ese tratamiento fuera. Al principio se fue un poco frustrado, pero meses después volvió y nos dijo que agradecía que no hubiéramos cedido solo por darle en el gusto. Esa es la medicina estética que queremos practicar.

Tu rol como paciente: cómo ir a la segura en buen chileno

Elegir elegir tratamientos con evidencia, bien no es solo tarea del doctor; tú también puedes cuidar tu salud tomando decisiones informadas.

Te dejo algunas recomendaciones prácticas:

Desconfía de lo “milagroso” y “sin riesgos”
Cualquier tratamiento serio tiene beneficios y también posibles efectos secundarios. Lo importante es conocerlos.

Pregunta por el respaldo del centro y del equipo
¿Cuántos años llevan trabajando? ¿Qué formación tienen? ¿Qué tipo de complicaciones han visto y cómo las manejan?

No compres solo por precio o por foto antes/después
En redes sociales todo puede verse perfecto, pero la medicina real se mide en seguridad, seguimiento y resultados sostenibles.

Tómate tu tiempo para decidir
Si sientes presión para decidir al tiro, pausa. Un buen tratamiento va a seguir ahí mañana, pero tu piel no es reemplazable.

Si te interesa ver resultados reales, videos de procedimientos y contenidos educativos cortos, te recomiendo visitar nuestro Instagram, donde compartimos casos y explicaciones prácticas de medicina estética con este mismo criterio de evidencia y seguridad para que puedas elegir tratamientos con evidencia, no por moda.

Al final del día, nuestra meta en Clínica EM es acompañarte para que puedas elegir tratamientos con evidencia, no por moda, con cuidados creativos, personalizados y, sobre todo, seguros. Que no tengas que “pasar piola” escondiendo efectos indeseados, sino sentirte tranquilo de que la decisión que tomaste fue bien pensada y respaldada por un equipo profesional de tomo y lomo.

Este artículo fue escrito por Doctora Blanca Girardi de Steve, Directora Médica de Clínica EM, con 25 años de experiencia en medicina estética y rejuvenecimiento facial.

Cómo elegir tratamientos con evidencia, no por moda, con cuidados creativos y seguros basados en experiencia real en box en Clínica EM.

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