Pomulos: errores comunes y resultados satisfactorios

Cuando hablamos de pomulos en consulta, casi siempre aparecen los mismos errores de expectativas, de elección de tratamiento y hasta de fotos de referencia. En este artículo quiero contarte, en buen chileno y desde la experiencia real en Clínica EM, qué sí funciona, qué no, y cómo usamos los pomulos para armonizar un rostro de forma segura y satisfactoria.

Qué rol cumplen los pomulos en tu cara (y por qué se notan tanto)

Los pomulos son uno de los pilares del tercio medio del rostro.

Cuando están bien definidos:
– Iluminan la cara.
– Afirman visualmente la zona de las mejillas.
– Dan un aspecto más juvenil y descansado.

Cuando están muy planos o caídos:
– El rostro se ve más cansado.
– Se marcan más los surcos nasogenianos y la zona de “papada”.
– A veces dan la sensación de “cara triste” incluso cuando estás bien.

Ojo: no es llegar y “subir” los pomulos. Primero tenemos que entender cómo es tu anatomía, tu edad, tu tipo de piel y qué estás buscando. Ese es el punto donde suelen aparecer los errores.

Errores típicos que vemos al hablar de pomulos

1. Buscar pomulos de foto de Instagram sin considerar tu cara real

En el box, lo que más me muestran son pantallazos de famosas o influencers con pomulos marcadísimos. Un día llegó una paciente y me dijo: “Doctora, quiero estos pomulos, iguales, al tiro”. El detalle es que su cara era redondita, con hueso fino, piel delgada y 20 años menos que la persona de la foto.

Ese es uno de los errores más comunes:
– Copiar un modelo de pomulos que no calza con tu estructura ósea.
– Ignorar tu edad y tu tipo de piel.
– Buscar un efecto de “filtro” que en la vida real no existe.

En lugar de eso, trabajamos con:
– Proporciones faciales (ancho de pómulo vs. mandíbula vs. frente).
– Equilibrio entre lado derecho e izquierdo.
– Naturalidad en reposo y al gesticular.

Si no tomamos en cuenta todo eso, el resultado no “pasa piola” y se nota artificial, algo que casi nadie quiere cuando se mira al espejo.

2. Pensar que más volumen siempre es mejor

Otro error de cajón: creer que pomulos más grandes significan automáticamente un resultado más joven y más bonito.

Lo que ocurre en realidad:
– Demasiado volumen puede dar un efecto “mejillas hinchadas”.
– Se pierde la delicadeza de los rasgos.
– En hombres, un exceso puede feminizar en forma no deseada el rostro.

Nuestro objetivo no es “rellenar por rellenar”, sino reposicionar y sostener. A veces, con muy poco producto bien puesto, el cambio es de tomo y lomo y el paciente saca cuentas alegres sin sentirse “distinto”, sino simplemente mejor.

3. Confundir grasa, flacidez y hueso

No todos los problemas en la zona de los pomulos se solucionan con relleno. Este es otro error enorme.

En consulta diferenciamos:
Pérdida ósea: el hueso del pómulo se reabsorbe con la edad.
Pérdida de grasa profunda: la “almohadilla” que sostiene la piel se adelgaza.
Flacidez de piel: la piel ya no tiene la misma firmeza ni elastina.

Si el problema principal es flacidez marcada, sólo rellenar pomulos puede dejar un resultado “pesado”, sin levantar de verdad. Ahí debemos combinar tratamientos y, a veces, decirle al paciente que pomulos con ácido hialurónico no será suficiente como para lograr lo que imagina.

4. Elegir por precio y no por experiencia profesional

En buen chileno: acá no es llegar y comprar una jeringa en oferta.

Errores frecuentes:
– Hacerte pomulos en lugares sin evaluación completa.
– Usar productos de baja calidad o sin trazabilidad.
– No tener un plan de manejo de complicaciones si algo pasa.

Un tratamiento bien hecho no se define solo por el “antes y después” de la foto, sino por:
– Historia clínica completa.
– Consentimiento informado claro.
– Técnica correcta y producto adecuado.
– Seguimiento posterior.

Cómo trabajamos los pomulos en la práctica

Evaluación paso a paso

Antes de hablar de jeringas, en Clínica EM hacemos una evaluación detallada:

1. Análisis del rostro completo
No miramos solo los pomulos, sino el tercio medio, la línea mandibular, mentón y zona periocular. Porque si no, el resultado se ve “cortado”.

2. Historia de cambios
Te pregunto cómo era tu cara a los 20–30 años, si tienes fotos de perfil, si subiste o bajaste mucho de peso, si fumas. Eso nos ayuda a entender qué se perdió y qué vale la pena recuperar.

3. Objetivos realistas
Definimos qué quieres priorizar: verte más descansada, más anguloso el rostro, suavizar surcos… No es la misma estrategia para todos.

Procedimiento de relleno de pomulos con ácido hialurónico

Cuando el tratamiento indicado son los pomulos con ácido hialurónico, el procedimiento suele ser así:

1. Marcación de puntos clave
Señalamos dónde apoyar el producto para dar proyección y soporte, sin exagerar el volumen frontal.

2. Asepsia y preparación
Limpiamos muy bien la piel y usamos material estéril. En algunos casos aplicamos anestesia tópica.

3. Inyección con aguja o cánula
Dependiendo del caso usamos una u otra técnica, o una combinación. La idea es:
– Colocar el producto en planos profundos de soporte.
– Evitar zonas de riesgo vascular.
– Crear una estructura que se vea fluida con el resto de tu cara.

4. Moldeado suave y control inmediato
Observamos el efecto en reposo y al gesticular. Si algo no convence, ajustamos en el momento con pequeñas cantidades adicionales o redistribuyendo el producto.

5. Indicaciones post tratamiento
Te explicamos qué hacer (y qué no) las primeras horas y días.

Todo el procedimiento suele durar entre 30 y 45 minutos, y muchos pacientes se sorprenden porque pueden volver a sus actividades en cosa de nada.

Indicaciones, contraindicaciones y cuidados que debes tener ojo

Cuándo están bien indicados los pomulos con ácido hialurónico

Suelen ser una buena opción cuando:
– Tienes pérdida de volumen moderada en el tercio medio.
– Tus surcos nasogenianos se marcan por caída de tejidos.
– Buscas definición suave del pómulo, no un cambio radical.
– Quieres un tratamiento ambulatorio, no quirúrgico.

En pacientes jóvenes, a veces usamos muy poco producto solo para definir y prevenir el “deslizamiento” temprano de los tejidos.

Cuándo preferimos NO hacerlos, aunque el paciente lo pida

Hay situaciones en que somos bien tajantes y preferimos no rellenar pomulos:

– Expectativas irreales (querer un cambio de rostro completo con 1 ml).
– Rostro ya muy voluminoso donde el problema es principalmente flacidez.
– Antecedentes de complicaciones previas mal manejadas.
– Embarazo, lactancia inicial o enfermedades descompensadas.
– Pacientes que buscan “estar listos para el fin de semana” sin respetar tiempos de adaptación y control.

No es por ser pesados, es porque queremos resultados que te dejen satisfecho y que sean seguros a toda prueba. Ir a la segura acá es clave.

Cuidados posteriores para un resultado satisfactorio

Después de un tratamiento de pomulos, recomendamos:

– No masajear fuerte la zona, salvo indicación explícita.
– Evitar calor intenso (saunas, vapores, sol directo) las primeras 48 horas.
– No hacer ejercicio muy intenso el mismo día.
– Dormir boca arriba la primera noche si es posible.
– Avisar al tiro si notas dolor intenso, cambios de color en la piel o asimetrías marcadas.

Un leve enrojecimiento, sensación de presión o pequeños moretones pueden aparecer y son esperables, pero van cediendo en pocos días.

Duración de los resultados y ajustes en el tiempo

Los resultados de relleno de pomulos con ácido hialurónico suelen durar entre 12 y 18 meses, dependiendo de:

– Tipo de producto utilizado.
– Metabolismo del paciente.
– Hábitos (tabaco, exposición solar, alimentación).

A veces hacemos un retoque suave a los 9–12 meses para mantener el efecto, en vez de esperar a que se pierda por completo. Así logramos cambios graduales, que “pasan piola” y se sienten coherentes con tu proceso de envejecimiento natural.

Si quieres profundizar más en este tema, te recomiendo leer el contenido que tenemos en nuestro blog Al Box de medicina estética: Relleno Teoxane: El secreto suizo que hace toda la diferencia. Ahí explicamos con más detalle cómo elegimos el tipo de ácido hialurónico según la zona y el objetivo.

Y si te interesa ver resultados reales, videos de procedimientos y contenidos educativos cortos, te recomiendo visitar nuestro Instagram, donde compartimos casos y explicaciones prácticas de medicina estética.

Cómo tomarte en serio la decisión sobre tus pomulos

Para hacerla corta: los pomulos pueden ser tus mejores aliados para verte más descansada, más firme y más armónica, pero sólo si:

– Evitas los errores típicos de “copiar” caras ajenas.
– Te haces una buena evaluación médica antes de decidir.
– Aceptas que el objetivo es mejorar, no cambiarte la cara.
– Entiendes que cuidar la piel y los hábitos es tan importante como el relleno.

En Clínica EM vemos todos los días cómo pequeños ajustes bien pensados en la zona de los pomulos tienen un impacto muy satisfactorio en cómo los pacientes se miran y se sienten. Si sientes que tus mejillas se han ido “vaciando” o que tu cara perdió soporte, puede ser un buen momento para evaluar si este tratamiento se adapta a lo que necesitas, con criterio médico y expectativas bien puestas.

Este artículo fue escrito por Doctora Blanca Girardi de Steve, Directora Médica de Clínica EM, con 25 años de experiencia en medicina estética y rejuvenecimiento facial.

Pomulos sin excesos: errores frecuentes, cómo se tratan con ácido hialurónico y qué hacer para lograr un resultado natural y satisfactorio.

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